projectsiren:

Gennady Spirin- “The White Cat”

(Fuente: starxgoddess, vía interestellar)

Pensando en ti, después de ver “Lost in translation” el aire se torna un poco triste, un poco solo. Pensé que serías tú la persona y pues no. Que tristes pájaros, que tristes las letras que se juntar para decir adiós, te extraño, gracias, vuelve pronto. No sé qué será de nosotros, ni que será de mí sín ti en la ecuación que usaba para entender la vida, ahora solo tengo tres puntos suspensivos que siempre se repiten y a penas puedo respirar en el espacio que hay entre ellos, pero respiro. Sigo respirando, gracias, vuelve pronto. Y cierro la puerta.

koredzas:

Attributed to Aert van den Bossche, Master of the Legend of Saint Barbara - Virgin and Child in a Landscape. Detail. 1500

(vía loumargi)

huariqueje:

Redcurrants  -    Vladimir Andreevich Bantikov , 1978

Russian,b.1944-

Oil on canvas,  86 x 72 cm. (33.9 x 28.3 in.)

crossconnectmag:

CEPHALOPODOPTERA (Animated GIFs) from Vladimir Stankovic

A link between molluscs and Insects

Serbia-born, Denmark-based artist Vladimir Stankovic crafts enchanting GIFs that don’t just capture entire stories in each frame, but entire worlds. Txt Huffington Post, H/T Lesstalkmoreillustration

Behance|| Tumblr


Like us on Facebook and Twitter  Selected by Andrew

(Fuente: crossconnectmag.com, vía harpysmonkey)

LINEAS PARALELAS.

elefantemoreno:

Nunca tuve en mis manos las lineas del amor, no crecieron, se quedaron junto a los besos de los ángeles. No supe si el mal o la fata de amores fue heredado, porque, las manos de mamá siempre estuvieron ocupadas, llenas de café para los invitados, de flores para las bodas y las tumbas, de tripas de pollo para los perros, de unas ganas de hacer volita a papá para aventarlo lejos, en cualquier caso las tenía llenas de movimientos de pez, que ocultaron y entretuvieron al destino tejido a ella, hasta me hizo pensar que siempre estuvo conforme con todo el abandono dejado por l mundo sobre ella, lo portaba bien, muy elegante, como se deben de llevar las cosas tristes. Mamá cargaba su soledad, como se cargan todos los sarcófagos llenos de muertos, o sea tenía que cargarlo por respeto, casi por una relación ancestral con la buenas costumbres de no arrastrar al muerto, y si el mundo no arrastraba a sus muertos ella tampoco llenaría de tierra a sus soledades y siempre viajaría con ella una marcha fúnebre llena de colores, perros tocando la trompeta, procesiones de luciérnagas, y canciones que hacían feliz a todos los que estuvieran a lado de ella.

Sí Mamá se lleno las manos de cielo y soledad, Papá las lleno de tierra, de carnes y caderas suaves, cuando era joven trabajo de agricultor, hacia que le salieran raíces a todo, menos a él, que solo dejaba semillitas en los vientre de las mujeres como dejaba las de la manzana, por lo mismo sus sentimientos nunca florecieron bien. La idea de mi padre de  dejar el campo comenzó en Domingo cuando su propio padre se murió de la misma forma en que vivió, sin hacer ruido, ni decir oraciones, ni siquiera se atrevía a pedir un vaso de agua, se fue directo al pedazo de tierra reservado para él. Todo el silencio que tuvo en vida lo cobro después de su muerte, al no dejar ningún testamento, también dejó todo patas arriba, ninguno de los hermanos se conformaría con poco porque todos creían haber hecho mucho, y todos tenían los mismos argumentos: sacrificar la juventud por el trabajo, resignarse, haber tenido a los hijos ahí lejos de todo, hasta lejos de un Dios al que nunca le rezaron por no haber iglesias cerca, pero sobre todo nunca habían soportado a su padre que parecía más una sombra. Las peleas por as propiedades tenían lugar a toda hora, y nunca llego la hora del fin, así dejo a sus hijos peleando por las tierras, que tiempo antes tanto repelaban de trabajar y no fue por todos los problemas postmortem que nunca lo perdonaron, ni siquiera el hecho de la falta de testamento los enfureció tanto como cuando en el velorio al cuerpo tendido sobre una sabana roja -porque no había blancas y porque no merecía la paz- se le dibujo una sonrisa grande, llena de milagros menos para sus hijos y decidieron enterrarlo antes de lo planeado, también decidieron vivir de la única forma en que funcionaría como si aun estuviera su padre, sirviendole los frijoles de la mañana, las quesadillas de la tarde y los panes de dulce para cenar, dejando de reclamar las tierras y que el muerto siguiera siendo el dueño, el instante en que se tomo esa decisión pasaron muchas cosas: lograron quitarle la sonrisa al muerto y descansar más que él, todos menos mi papa que ese mismo día se fue, incluso mejor que el difunto.  

Mi papá se fue a vivir a una de esas ciudades que van empezando, conoció a su esposa, que parecía una vara de nardo marchita y con una explosión de pelos gruesos y amarillos en la punta, bien pudo haber sido la hija de un girasol y un elote -ambos flores tristes- tenía un nombre muy insignificante y que abundan en todos lados, en el acta de matrimonio fue fácil escribirlo, no así el de su esposo: Liberio, que lo único difícil que tiene es tener que presentarse con el y repetirlo para que lo escriban bien, así que cuando terminaron de firmar, agradeció que todo le hubiera ido bien, y que en ese lugar si había una iglesia, alta, dorada, llena de santos y de vírgenes con cara de orgasmos. 

Digo que Liberio se lleno las manos de tierra porque nunca supo vivir sin ella, después de su boda se encontró metido en una asociación para repartir ó prestar las haciendas manejadas por el gobierno, cuando ya no hubo más tierras que dar, prestar o vender, aunque tenía suficiente dinero, se fue a trabajar a un panteón. Entonces de joven el rentaba la tierra para que los demás vivieran y de viejo la rentaba para que se fueran a morir. Siempre tubo las manos manchadas y naturales y nunca vi en sus manos lineas que no fueran grietas de lodo seco, tal vez por eso anduvo siempre de un lugar a otro, porque su destino se leía y cambiaba tanto como tierra húmeda y seca.

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Quizá por eso no entendía muy bien como me enamoraba, pensaba que nuestros corazones estaban tan unidos que aunque tuvieran formas diferentes, latían lo mismo, como cuando con las formas y colores atrapados en un caleidoscopio se forman figuras tan perfectas que uno no cree que solo son pedazos de vidrio reflejándose mil veces sobre 3 espejos y que así deberían ser los sueños, fragmentos de nuestro día que se reflejaban en alguna pared o bóveda celeste de nuestro cerebro haciéndolo todo más hermoso, protegiéndonos de la realidad y que esa era una buena forma para sobrevivir, como lo era el amor. 

huariqueje:

Awa Province, Naruto Whirlpools(Detail)     -     Hiroshige Utagawa , 1850s

Japanese, 1797 - 1858

Woodblock Print

(vía artistoescapefromnormality)

deskiciado:

El cansancio de quien no pertenece a ningún sitio

(vía ameritaconfiar)

sinfonia-literaria:

-Para ti, cuando estés mal.

(vía eros-y-le-psyche-blog)